Prevenir las infecciones empieza con acciones sencillas que podemos incorporar a nuestra rutina. El consumo de agua segura, la higiene de manos, el uso adecuado de tapabocas y el cuidado oportuno de las heridas son medidas importantes para reducir la exposición a microorganismos y proteger nuestra salud.

💧 Consume agua segura
Toma únicamente agua potable, embotellada o previamente hervida, especialmente en situaciones donde no exista certeza sobre la calidad del agua disponible.
🧼 Mantén una buena higiene de manos
Lava tus manos frecuentemente con agua y jabón. Cuando no sea posible, puedes utilizar alcohol glicerinado. Esta práctica ayuda a reducir la transmisión de microorganismos.
😷 Usa tapabocas cuando sea necesario
En albergues, zonas con polvo o áreas de remoción de escombros, el uso de tapabocas puede ayudar a disminuir la exposición a partículas presentes en el ambiente.
🩹 Atiende las heridas de inmediato
Ante un corte o raspón, lava, desinfecta y cubre la herida oportunamente para disminuir el riesgo de infección.
La prevención empieza con pequeños hábitos. Incorporarlos a nuestra vida diaria puede marcar la diferencia en el cuidado de nuestra salud y la de quienes nos rodean.