Seguir correctamente el tratamiento indicado por el médico es fundamental para mantener una enfermedad controlada y reducir el riesgo de posibles recaídas.
Si tomas medicamentos orales, recuerda seguir siempre la prescripción de tu médico y evita suspenderlos o modificar las dosis por cuenta propia, salvo que exista una indicación médica.
En momentos de alta demanda en los servicios de salud, mantener la continuidad del tratamiento cobra aún mayor importancia. Si tienes dudas, dificultades para acceder a tus medicamentos o alguna situación que afecte tu tratamiento, comunícate con tu equipo de salud antes de suspenderlo.
