Algunos medicamentos, especialmente los tratamientos biológicos, requieren mantenerse bajo condiciones específicas de temperatura para conservar su estabilidad y eficacia.
Si necesitas trasladarlos, ten disponible un estuche térmico con geles refrigerantes. Además, ante cortes prolongados de energía, evita abrir frecuentemente la nevera y protege los medicamentos de la luz solar directa y del calor excesivo.
Importante: no suspendas, cambies ni sustituyas tus medicamentos por cuenta propia. Si un medicamento perdió la cadena de frío, consulta con tu equipo de salud o con el fabricante antes de utilizarlo, ya que su estabilidad podría verse afectada.
Cuidar la cadena de frío también es cuidar tu tratamiento.
